Y se creía que no podría existir más antihéroe que Spawn, por ser un hombre que vivía en las sombras de la avaricia y tentado constantemente a los pecados capitales, John Hancock es un fuerte candidato a seguir sus pasos.
Hancock es una persona con poderes extraordinarios, pero que bajo ninguna circunstancia cambiaría su ironía, sarcasmos abundantes y mal humor, por llevarse bien con aquellos que salva todos los días.
Un súper héroe debe tener fuerza, velocidad inimaginable, luchar por la paz mundial y poseer la nobleza de la Madre Calcuta, pero ¿si tiene la suerte de vivir en la ciudad con un super hombre que lo protege contra cualquier peligro, pero siempre llega a cumplir su misión en un notorio estado de ebriedad? Hancock, interpretado por Will Smith, es aquel integrante que Superman jamás le daría el visto bueno en la Liga de la Justicia. No sólo llega a la escena del crimen destruyendo el pavimento, también lo hace con botella en mano y luciendo siempre un atuendo andrajoso. Su vocabulario se basa en improperios y nunca acepta las citaciones de la justicia norteamericana por daños en la vía pública. Hancock no es querido, ni quiere serlo.
El protagonista de este drama lleva consigo una historia de incertidumbre y amarguras que refleja al momento de utilizar sus poderes en beneficio de alguien: Le da lo mismo como ayuda, el fin es lo importante.
Pero no todo es miserable y solitario en la vida de este súper hombre con síndrome de ogro, es obvio que alguien debía llegar a rescatarlo y es aquí donde aparece un escuálido publicista ofreciéndole sus servicios, ¿Hancock será salvado por este publicista? Y si es así, ¿cómo?
Siempre se espera que una película de acción sea entretenida y dinámica. Hancock es así y mucho más. No solo no es otro film de héroes con buenos efectos especiales, el argumento se desarrolla de una manera increíble, aunque a ratos las cosas sean evidentes, cada parte va ligada y no desorienta al espectador. El cambio de comedia a el drama de un hombre sin identidad es notable, porque es este el detalle que hace la diferencia con las demas historias de super hombres. Conjunción afortunada que causa el enganche con el público.
La fotografía es excepcional, porque no se nota lo digital que probablemente sea. Las tomas aéreas son excelentes y el audio debe ser disfrutado en el cine, porque el efecto de los pocos combates, pero buenos, lo exije.
El único problema de esta cinta es el desarrollo de los personajes antagonistas. Los malos son demasiado estereotipados y la verdad son ridiculamente identificables, porque no son más que relleno – necesario y mal dirigido – frente a la imponente imagen positiva que logra adoptar al final el protagonista.
Hancock es dirigida por Peter Berg, protagonizada por Will Smith y Charlize Theron. Tiene una duración de 92 minutos y ya está en todos los cine del país desde el jueves 4 de julio.
Trailer
















kuek… yo pense que la ibas a comentar… en fin seguire enganchado con el trailer y la ire a ver.
Saludos
pero no cuente la pelicula pues gatoso
“La fotografía es excepcional, porque no se nota lo digital que probablemente sea.”
jaja, … flaite el comentario! rotundamente flaite.