Ir al cine ya no es un privilegio, es una necesidad. La películas exhibidas este año han logrado cautivar al público, aumentando generosamente la cantidad de entradas vendidas. Y aun sin conformarse con este cambio favorable, las industrias nacionales ya tienen a disposición hace más de un mes la primera película en 3D. Viaje al Centro de la Tierra fue el estreno que inauguró esta nueva categoría y que hoy, lamentablemente no es lo esperado. Algunos dicen que la gracia de este nuevo producto es la experiencia de disfrutar el efecto 3D y que el guión pasa a segundo plano: Grave error.
Las producción hecha al otro lado del cono, tiene como característica principal invertir exorbitantes cantidades de dinero en efectos especiales, actores consagrados y toneladas de propaganda audiovisual, desplazando la calidad del guión a la critica de los expertos, cualidad que no amaina la garantía de los diálogos y el desarrollo de una excelente historia. Pero la realidad es que estas producciones sí tienen falencias al crear un guión interesante, porque se preocupan por el resultado total del producto – para aspirar el récord de taquilla en la primeras semanas del debut - que los detalles en si. Viaje al Centro de la Tierra es la muestra de que la despreocupación de los guionistas ganan una buena cantidad de dólares a costa de mediocres historias.
En 30 minutos, el protagonista muestra lo desgraciada que es su vida, se reencuentra con su único sobrino – hijo de su hermano desaparecido -, conoce a una rubia estupenda y descubre lo que ha buscado durante 10 años: El centro de la Tierra. Se asume que un film debe presentar el argumento principal en pocas palabras, digerible y probablemente en el sentido más básico, porque – en este caso – fue rodada con intenciones de que los espectadores no sean limitados por su edad, pero ¿el desarrollo de los personajes tiene derecho a ser solo de un trato superficial, exclusivamente para apurar el proceso de exponer el máximo de imágenes, que resalten el efecto 3D?
Los personajes que componen esta historia son el profesor universitario fracasado, el sobrino, hijo de un fanático de Julio Verne – quien desapareció por serlo – y la rubia con notorias raíces europeas. La gracia es que con la ayuda de la bella guía, la dupla logré encontrar el famoso centro de la Tierra y tal vez descubrir que fue del desaparecido fan de Verne.
Cada escena es evidente, desde las miradas cómplices entre Fraser y la guía, hasta las escenas del supuesto suspenso con unas largas huida de un par de bestías milenarias. Y por su puesto el final feliz esperable y fome.
Si tiene hijos que le pidan ir a verla, vaya, de lo contrario – o menos que ya se haya deborado toda la cartelera – no se la recomiendo.
yo iria a ver la película solo por los efectos…aunque mejor sigo viendo anaglifos en el pc con los lentes que me regalaron.
ahh y es fan…singular.
No vean cine Yankee, así de simple. Al menos que te guste lo típico y burdo en todo ámbito: desde imagen, idea, hasta actores. Hay muchísimo cine que vale la pena disfrutar en vez de esas mierdas.
Revisa de vez en cuando tu ortografía, porque es ->B<-estia! Saludos.
Y esa que redacté al pedo haha xD
Arreglado.
yo creo que a monse solo se le pasaron esos detalles…por si acaso…..y no comparto mucho el punto de vista de Pink Floyd.
Muchas veces veo una película con la finalidad de entretenerme y el cine gringo lo consigue en reiteradas oportunidades. Creo que hay que saber elegir.
Una película con brendan fraser al volante no puede ser buena (!!).