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Pepsi Fest 2009: KISS – Estadio Municipal de La Florida [03.04.2009]

Pepsi Fest 2009: KISS – Estadio Municipal de La Florida [03.04.2009]

Por Alejandro Quiroga

Yo tenía 9 años cuando mi hermano Diego apareció en la casa, con el single (45”) de la canción “Beth”, primer big hit de Kiss. Me convierto en fan inmediatamente. Al punto que algunos compañeros de colegio comienzan a decirme “EL KISS”. La perfecta mezcla entre The Midnight Special, y los videos más oscuros e irreverentes de la época, también oscura, terminaron por consolidar el fanatismo total. Después de todo, sólo era un niño.

Pasaron los años, y a los 13 me muestran “High Voltaje” de AC/DC y “Fair Warning” de Van Halen en el mismo fin de semana. Ok, ya no hay vuelta atrás, KISS es cosa del pasado. Concluyo categóricamente: Demasiado livianos para mí.

32 años más tarde voy a ver a KISS al remodelado Estadio de La Florida.

Llego justo a tiempo, no me gusta el tumulto de la entrada. Aparece KISS.

Están en buena forma. Explosiones a granel. Avalancha de canciones buenas y conocidísimas. Junto, claro, a un estadio repleto.

Lamentablemente no venían Ace, ni Peter, pero bueno.

Paul Stanley es un showman que me vendería a su mamá o submarinos a Bolivia, pero no se ve mal (con maquillaje, porque sin él, las cirugías lo delatan), vamos bien.

Gene Simmons, reality y todo, canta bien, mejor de lo que pensé.

El reemplazo de Ace toca los solos igual a las versiones de estudio. Punto a favor.

Paul se tira de rodillas. Hasta ahora todo es predecible, pero bien. Es el comienzo de la gira.

Por momentos Paul rellena con coros y mucha conversación. Todo es rematado fatalmente con la intro de “Stairway to Heaven”. Además ¡salta con esos zapatos! Jajaja esto no puede estar pasando. El derrumbe es inminente.

Pero todo queda atrás con sus temas más oscuros y letales. Totales, los cuales confirman la importancia de Kiss en cierto ámbito de la música rock de finales de los 70 y principios de los 80.

De ahí en adelante comienza un despliegue de confeti impresionante, como para 40 años nuevos juntos. Temas del terror, Gene Simmons lanza sangre y fuego por la boca. Todo el pack. ¡Paul Stanley vuela hacia la mesa de sonido! Estos tatitas saben lo que hacen.

En ese instante pienso en estos viejos que mezclaron Black Sabbath con Led Zeppelin, logrando permanecer. Son transgeneracionales. Mucho cabro chico pintado como yo soñé alguna vez hacerlo, ¡bien!

La Kiss Army es quizás la industria más grande en la historia de la música. La banda usa todo el aparataje técnico, se acercan el uno al otro, dan la espalda al público, miran a la cámara y publicitan su página de internet, la gira mundial y el sistema de votación vía web. Para que Kiss vaya a donde los fans los pidan. Impactante.

Finalmente me doy cuenta que estoy en Chile, y que en pocos días vinieron Sonic Youth, Chris Cornell, Mike Patton, Blondie, Radiohead y Peter Gabriel. Cuando tenía 9 años esto era un sueño. Que bueno ir a ver a Kiss, y no regalarles nada a estos señores melómanos de las luces y explosiones, pero reconozco que la permanencia, la constancia, hacen que la banda haya impuesto una manera de hacer las cosas al alero del rock y la diferencia. Saludo a KISS, por las cirugías, los realities, las explosiones y los músicos substitutos, porque con todo esto en contra, o a favor, tienes lo que hace falta al mundo: un par de huevos gigantes, pasión por el performance y por el Rock.

Fotos por Rodrigo Astaburuaga. Puedes ver más imágenes desde el Flickr de POTQ.cl.